Negación vasca radical del capitalismo mundial

CUARTA CINTA: DONDE LA EXPLICACION DEL SIMULTANEO CRECIMIENTO DE LOS "7 DRAGONES ASIATICOS" Y DEL NUMERO DE POBRES EN EL MUNDO NOS LLEVA AL ENGANCHE DEL "PROBLEMA VASCO" CON EL CAPITALISMO HISTORICO

¿Prueba el reciente y espectacular crecimiento de "los 7 dragones asiáticos" que el capitalismo puede enriquecer a países pobres?

¿Qué ha sucedido realmente en esos "siete dragones asiáticos"?.

Vamos a fijarnos primero en Corea del Sur. Recordarás que en su capital, Seul, se celebraron las Olimpíadas anteriores a las de Barcelona. Si nos fijamos en el período de que vá de 1965 a 1991 comprobaremos que Corea del Sur ha experimentado un impresionante crecimiento económico. Que te resultará más evidente si vamos comparando sus datos con los de otro país del Pacífico que ya era rico antes: Australia.

Fíjate bien: en 1965 el Producto Interior Bruto de Australia era casi siete veces el de Corea del Sur (22.500 millones de dólares frente a sólo 3.400) pese a que la población sudcoreana era dos veces y media la australiana. Diez años después, en 1975, el PIB australiano ya sólo era cuatro veces el sudcoreano. En 1983 le faltaba ya algo para doblarlo: era sólo el 196% del PIB de Corea del Sur. Y en 1991 el PIB de Corea del Sur (271.800 millones de dólares) se acerca al empate con el de Australia (299.400 millones) que sólo supone el 110% del suyo. Las dos poblaciones han crecido pero mantienen la misma proporción: la población sudcoreana sigue siendo dos veces y media la australiana.

Date cuenta de que en 1991 sólo hubo en el mundo diez estados que tuvieran un Producto Interior Bruto superior al de Australia. Pero Corea del Sur había aumentado el suyo hasta lograr colocarse sólo tres puestos detrás de Australia, en el decimocuarto. Superando, por ejemplo, a un México que le dobla en población pero fué decimoquinto. Y a tres Estados tópicamente ricos como Suecia, Suiza y Bélgica, que ocuparon los lugares 16º, 17º y 18º.

El fantástico avance de Corea del Sur respecto de Australia es aún más visible si comparamos el Producto Interior Bruto por habitante. En 1965 los 1.957 dólares por habitante de Australia eran dieciséis veces los 120 dólares por habitante de Corea del Sur. Mientras que en 1991 los 17.305 dólares per cápita de Australia son menos de tres veces los 6.281 dólares de Corea del Sur.

Debo hacerte ahora una importante advertencia, Recordarás que en la segunda de estas cintas revisamos la evolución de las producciones globales del NORTE y del SUR desde el siglo XVIII hasta el siglo XX y comparamos la evolución de las rentas per cápita de diversos estados. Lo pudimos hacer directamente gracias al inmenso trabajo de Paul Bairoch que convirtió todos los datos expresándolos en una sola moneda (en dólares estadounidenses del mismo año: 1960).

Pero los datos que ahora hemos manejado NO están convertidos de esa forma. Y, por tanto, NO se ha eliminado el factor de la inflación de los precios. Quiere ello decir que (con las salvedades y cautelas que más adelante veremos) las comparaciones que ahora estamos haciendo son válidas entre distintos países para cada año porque sus Productos Interiores Brutos están expresados en la misma moneda (dólares de Estados Unidos del mismo año). Pero que NO son válidas entre distintos años en un mismo país porque los datos están expresados en monedas diferentes (dólares de Estados Unidos pero de años diferentes). De forma que el PIB per cápita de Corea del Sur ha aumentado ciertamente mucho de 1965 a 1991. Pero NO las cincuenta y dos veces que resultan de dividir los 6.281 dólares per cápita de 1991 por los 120 de 1965.

Porque la inflación de los precios ha supuesto que en 1991 hagan falta bastantes dólares para comprar lo que en 1965 se compraba con uno sólo. En el caso del Estado español, por ejemplo, la inflación de los precios supone que hacen falta en 1991 casi catorce pesetas (13,70) para comprar lo que se compraba en 1965 con una.

Pero el Banco Mundial, esa herramienta importante del capitalismo mundial, se preocupa de calcular (y publicar) los crecimientos reales. Es decir, los crecimientos que resultan después de eliminar el efecto de la subida de los precios. Fíjate bien: en el período 1965-1990 la tasa media de crecimiento anual del Producto Nacional Bruto per cápita fue, para todo el mundo, del 1,5 por ciento. Y para los países ricos, de ingresos altos, fue del 2,4 por ciento. Pues bien, la tasa de Corea del Sur fue del 7,1 por ciento. LA SEGUNDA MAS ALTA DE LAS CIENTO DIECIOCHO TASAS DE DIFERENTES PAISES DEL MUNDO QUE HA PUBLICADO EL BANCO MUNDIAL. (La primera, del 8,4%, ha sido la de Botswana, un desértico país del Sur de Africa, mayor que la Península Ibérica pero con solo 1.300.000 habitantes, cuya economía está determinada por el hecho de ser el tercer productor mundial de diamantes y tener otras riquezas mineras). Las tasas de los otros "dragones" fueron también muy altas: 6,5% la de Singapur y 6,2% la de Hong-Kong, por ejemplo. Y por encima del 4,3% las de los demás.

El Banco Mundial publica no sólo los datos del crecimiento real del PNB per cápita sino también los del crecimiento real del total del Producto Interior Bruto. Para el período 1965-1980 la tasa media de crecimiento anual del PIB fue del 4,0 por ciento para todo el mundo. Y del 3,2 por ciento para el período 1980-1990. Otro "dragón asiático", Singapur, presenta para 1965-1980 una tasa del 10,0%, sólo superada por la diamantífera Botswana y la petrolífera Arabia Saudita. Pero seguida de cerca por la tasa del 9,9% de Corea del Sur y por el 8,6% de Hong-Kong. Y las también altas tasas (7% o más) de los tres dragones recientes.

Para el período 1980-1990 Corea del Sur, con el 9,7%, ostenta de nuevo la segunda más alta tasa mundial. Tailandia y Hong-Kong con tasas superiores al 7% y los demás dragones con tasas superiores al 5% también hacen evidente su empuje y su avance.

Te voy a ayudar a que visualices lo que todo esto significa. Tú ya sabes que Canadá y Suiza son dos países muy ricos. Pues bien, en 1991 la suma del PIB de los cuatro primeros "dragones" (553.700 millones de $) casi igualó al de Canadá (588.500) que es el séptimo de los Siete Grandes del planeta. Si se añade el PIB de los tres "dragones" recientes (recuerda: Indonesia, Tailandia y Malasia) la suma sube a 807.800 millones de dólares, que supera a la suma de los PIB de Canadá y Suiza (805.300 millones de $).

La situación de los "siete dragones" ha mejorado aún más de lo que indican las cifras que acabo de citarte. Porque en ellas el PIB de los distintos estados son valores convertidos en dólares de las respectivas monedas nacionales utilizando tipos de cambio oficiales para un solo año. Pero, como ya te he advertido antes, un dólar tiene diferente poder adquisitivo en paises diferentes en la misma fecha. No es la misma cantidad de las mismas cosas la que se puede comprar con un dolar en Estados Unidos que en Tailandia o en la URSS, como saben (o aprenden enseguida) muy bien los turistas.

Para resolver este inconveniente y otros similares hace unos años que está en marcha un Programa de Comparación Internacional de las Naciones Unidas en el que colaboran las oficinas nacionales de estadística coordinadas por la Oficina de Estadística de las Naciones Unidas y otros organismos. El Banco Mundial ha publicado, en su Informe de 1992 titulado Informe sobre el Desarrollo Mundial 1992. Desarrollo y medio ambiente, unas estimaciones del PIB per cápita según el Programa de Comparación Internacional de las Naciones Unidas en dólares internacionales corrientes de 1990.

Fíjate bien: esas cifras en dólares se han obtenido aplicando factores de conversión especiales encaminados a igualar el poder adquisitivo de las monedas de los diversos paises. Este factor de conversión, que se llama paridad del poder adquisitivo (PPA), se define como el número de unidades de la moneda de un país que se necesita para comprar la misma cantidad de bienes y servicios en el mercado nacional que se podría comprar con un dólar en Estados Unidos.

Resulta así que medidos en esos dólares internacionales los PIB per cápita de los siete dragones resultan ser más altos que si se miden en dólares. Por ejemplo el PIB per cápita de Indonesia en 1990 es de 550 dólares pero medido en dólares internacionales sube a ser de 2.350. Análogamente el de Corea del Sur de 5.440 a 7.190 y el de Singapur de 12.070 a 14.920. No quiero recargarte con los datos de los demás pero sábete que sucede igual con todos los siete dragones.

En cambio sucede al revés en Suiza y Gran Bretaña y en otros países ricos: el PIB per cápita de Gran Bretaña en 1990, por ejemplo, baja de 16.290 dólares a 14.960 en dólares internacionales. De forma que el PIB per cápita de Gran Bretaña no tenía en 1990 una ventaja de 4 a 3 sobre el de Singapur sino que en paridad de poder adquisitivo estaban prácticamente empatados.

¿Ves como la situación de los×"siete dragones" es aún mejor que la que muestran los datos en dólares corrientes?. Hace ya un año largo, en 1993, a España le pasó al revés. Se llegó a comentar que España iba a pedir oficialmente su ingreso en el Grupo de los Siete. Es decir, en el Club de los países económicamente más poderosos del planeta compuesto por los que tienen mayor Producto Nacional Bruto global y que ahora está compuesto por Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá. Creado en plena guerra fría por los Cinco primeros, se amplió a Siete cuando Italia adelantó a Gran Bretaña al contabilizar en su PNB su "economía sumergida", incorporando a Canadá para disimular el sofoco inglés. La URSS no ingresó por razones políticas aunque le correspondiera por el volumen de su economía y ahora parece que falta poco para que la Rusia conversa al capitalismo ingrese. Hace más de un año, te repito, se comentó la posible solicitud de ingreso de España. Basada en que el volumen de la economía española medido en dólares había superado el de Canadá en 1992. Finalmente España no se arriesgó a dar el paso de hacer la solicitud, explicando que si se usaba la paridad del poder adquisitivo para medir las economías española y canadiense en dólares internacionales Canadá seguía por delante.

Déjame señalarte todavía otro récord importante de los dragones asiáticos: en su período de crecimiento reciente han logrado tasas de ahorro anuales altas (entre el 30 y el 45% de su PIB) y sus inversiones han subido a ser entre el 25 y el 40% del PIB. Lo cual ha sido un factor decisivo para lograr un rápido crecimiento aunque tenga un sombrío trasfondo que luego denunciaremos.

Atiende ahora a otros detalles que te resultarán más gráficos que las abstractas tasas de crecimiento. Por ejemplo: entérate de que la empresa Samsung, de Corea del Sur, es hoy una de las veinte primeras empresas industriales del mundo y hay otras dos sudcoreanas entre las 100 primeras. Samsung comparte con la japonesa Toshiba (cuyas ventas son sólo el 76% de las suyas) el liderazgo mundial en el archimoderno subsector de semiconductores/DRAM.

¿Te acuerdas de la larga y encarnizada lucha que en las calles de Bilbao no pudo impedir el cierre de los astilleros de Euskalduna?. ¿Has oído o leído algo sobre la cantidad de gente que va a quedarse pronto en la calle y que ha estado años trabajando en los otros astilleros de la Ría de Bilbao?. Pues si te preguntas en qué dos países se concentra hoy el 60% de la construcción naval del mundo la respuesta es ésta: en Corea del Sur y en Japón.

Vamos a ver algunas otras cosas sobre los demás dragones y el conjunto de ellos. Por ejemplo, vale la pena fijarse en Taiwan, esa China pro-yanqui que el mariscal Chang Kai-Chek instaló en la isla de Formosa cuando las masas chinas dirigidas por el Partido Comunista Chino, guiado por Mao, consumaron el triunfo de la Revolución en la China continental. Toma nota: Taiwan produce hoy la cuarta parte de los ordenadores personales compatibles del mundo, es una potencia mundial en la producción de artículos electrónicos de consumo y a finales de 1992 era el campeón mundial de reservas en divisas (90.000 millones de dólares).

Por ejemplo: sucede que el principal socio comercial de los dragones es el Japón pero la mayoría de lo que éste les compra no son ya materias primas. Porque los dos tercios de los envíos de los "siete" al Japón son ya artículos manufacturados. Por cierto, date cuenta de que el celérico ascenso del Japón y su relación con el crecimiento acelerado de estos "dragones" recuerdan irresistiblemente aquella Esfera Mayor de Co-prosperidad del Este asiático que el Japón se fijó como objetivo estratégico y que le empujó a la guerra en los años treinta.

Pero sigamos con los detalles del crecimiento de los "dragones": uno de los tres dragones nuevos (Malaisia) es ya el primer exportador mundial de microprocesadores y la principal exportación de Tailandia no son ya los textiles sino los productos electrónicos. Piensa ahora en la suma de la producción microelectrónica de los 340 millones de habitantes de la Europa de los Doce y anota: sólo es el doble de la que producen tan sólo 43 millones de surcoreanos.

Creo que ya es suficiente para dejar sentada la evidencia del crecimiento económico de los "siete dragones". Las preguntas que tú y yo debemos hacernos ahora son las siguientes: ¿tienen razón el poderoso aparato de propaganda pseudocientífica del Banco Mundial cuando airea "urbi et orbi" estos datos y los medios de comunicación de masas occidentales (¡y ex-soviéticos!) que de forma obedientemente reverente a su autoridad los repiten y divulgan?. ¿Demuestran estos datos del crecimiento económico de los "siete dragones asiáticos", evidente en medio de una pavorosa crisis económica mundial, que el capitalismo ha sido capaz de enriquecer a los tres centenares y medio de millones de personas, antes pobres, que suman aproximadamente ahora sus poblaciones?. ¿Demuestran que no es cierto que el capitalismo genera la depauperación absoluta?.

Los muy especificos por qués y cómos del crecimiento de los "siete dragones" en plena crisis economica mundial